Image

¿De verdad es ya Navidad en México?

-Un cuento inspirado en una anécdota real.
Una vez, una amiga de otro país le preguntó a Valentina que por qué los mexicanos celebrábamos la Navidad con tanta anticipación. “A qué te refieres?” Le preguntó Valentina.
Su amiga le contó lo siguiente:
“Valentina, estoy muy sorprendida. Comenzó septiembre y no podía creer todos los cambios que vi en la ciudad. Fui a pasear al zócalo y de camino para allá ví que todas las calles tenían adornos de campanas, luces de colores verde, blanco y rojo, y la gente se sentía alegre, alborotada, mucho más que de costumbre.
Llegué al zócalo y vi muchos puestos de comida por todos lados, la gente reunida en pequeños grupos disfrutando y platicando de muchas cosas, como si esperaban que algo sucediera. Y pensé… ¿En verdad ya es Navidad? ¿Qué está por suceder?”
Valentina paseando por el Zócalo. (Foto: Excelsior)

Valentina paseando por el Zócalo. (Foto: Excelsior)

Valentina se rió mucho… ¡Es septiembre! Y en septiembre se celebran las fiestas Patrias. Así que es verdad, la gente está de un ánimo más festivo que de costumbre. Y le contó a su amiga cómo se disfruta el caminar por la calle y ver el atardecer con esa especial luz anaranjada que tienen las tardes de otoño, encontrar en todos lados comida deliciosa, como las manzanas de caramelo, los pirulís tricolores con chochitos, palanquetas de nueces y cacahuates y muchas, MUCHAS banderas, que por cierto, las luces de colores son verdes, blancas y rojas como la bandera, no por la Navidad.

¿Y qué celebramos exactamente? Bueno, en muchos países tienen su día nacional o su fiesta patria, por diferentes razones. La historia de México dice que un 15 de septiembre de 1810 se inició la lucha por la Independencia de nuestro país, que hace muchos años era una colonia española. Pero aunque a veces en nuestros días no siempre la pasemos tan bien, el 15 de septiembre celebramos una identidad que nos une. Ser mexicanos y mexicanas nos lleva a hacer amig@s por todo el mundo, a compartir nuestra casa y nuestros alimentos, a cantar, bailar y pintarnos de muchos colores.
¡Valentina piensa que una celebración como las fiestas patrias, requiere que todos hagamos algo por nuestro país todos los días del año! A veces son cosas tan sencillas como ayudar a otras personas, estudiar y prepararse para ser mejores, comprar productos que vienen de nuestro país, cuidar el medio ambiente… Sólo así se puede gritar con los pulmones: ¡Viva México!
¡El vestido de China Poblana de Valentina!

¡El vestido de China Poblana de Valentina!

Para descargar:
¿Lo sabías?
El vestido de la China Poblana es uno de los atuendos nacionales de México. Evolucionó de la indumentaria que usaban las “chinas” o muchachas, doncellas o mujeres jóvenes que vivían en el centro de México en los siglos XVII y XVIII. Sus prendas eran mucho más sencillas, pero nunca faltaba una blusa bordada, una enagua (falda) con fondo y un rebozo, que, dependiendo el material, hablaba del estatus social de la muchacha, siendo más finos los rebozos de seda. Se les llamaba “chinas” a las muchachas en muchas partes de México, así que hay “chinas” poblanas, oaxaqueñas y tlaxcaltecas (Y a los muchachos, “chinacos”). Y especialmente, se pensaba que su atuendo era muy atrevido para la época, porque la falda no cubría los tobillos y mostraba la parte superior del pecho. La versión de la China Poblana que conocemos hoy en día, lleva la falda en los colores de la bandera y normalmente lleva bordado un motivo alusivo al Escudo Nacional. ¡Las Chinas eran la alegría de las fiestas!
Advertisements

El valor de una blusa bordada

Hola Vale 1

¡Hola! Soy yo.

¡Hola! Soy yo, Valentina. Hoy te quiero compartir que, mi mamá, mi abuela y yo, coleccionamos blusas mexicanas bordadas. Son de diferentes partes de México, y aunque a veces puedes ver modelos similares, la verdad es que cuando comparas una con otra te puedes dar cuenta que ninguna es exactamente igual a la otra. Cada blusa tiene su propio encanto.

¿Has visto una de estas prendas? ¡Son fantásticas! A veces muestran animales pequeñitos o animales grandes. Con muchos colores, se bordan flores, pájaros, personas o figuras geométricas… A veces ves un color que ocupa un pedazo grande de la blusa, pero a veces son muchos puntitos, rayitas o tachecitos de hilo que forman una figura más grande. ¡Es fascinante!

A veces, cuando vas en el mercado en México -no importa en qué ciudad- puedes ver a las mujeres que están vendiendo su arte maravilloso. A veces están sentadas ahí en un lugar, bordando sus telas. Tienen a su alrededor todos esos hilos de muchos colores, que usarán de forma inesperada en su creación.

Puedes acercarte y mirar un rato. Y después de un momento, le puedes preguntar: “¿Cuánto cuesta?” Y ella te responderá: “120 pesos. Pero si quieres, me puedes dar solamente 100”.

¿Queeeeeé?

Así que mi abuela siempre dice que no, que su arte es perfecto y valioso, y que no debería costar mucho menos. Así que si tiene posibilidad, paga MÁS de 120 pesos.

Cada blusa tiene una historia, así como cada mujer que borda y cose para sostener a su familia. El tiempo y el arte que dedican a su trabajo ¡es invaluable! Ellas aprendieron su habilidad de sus madres y abuelas, así que es hermoso ver una tradición viva.

En la colección de hoy te presento tres de nuestras blusas favoritas: La blanca con pajaritos de Oaxaca, la de muchas telas de colores de Tepoztlán y la negra con Tenangos (animales grandes) de Puebla. También unos shorts y una falda para combinarlas. El vestidito extra es una inspiración de los bordados de punto de cruz que se hacen en Michoacán.

¡Es hora de jugar!

Ligas:

Valentina GRATIS

Primera colección GRATIS

Vestido de flores y pájaros: 2

Cada archivo tiene sus instrucciones.

Que te diviertas,

Valentina.