Desde el congelador del mundo

Valentina y su tacita de...

Uff, sí, vaya que hace frío…

¡Hola! Sí, soy yo, Valentina. Hace mucho que no escribo, pero la verdad, no ha sido mi culpa. Yo he estado en la cabeza de mi mamá diciéndole: “Oye, ya dibújame, quiero contar esto, y esto y aquello”… y ella muy distraída por el mundo, abrazando por quincuagésima vez a toda la familia y amigos que vio durante el invierno en México.

Y es que allá así es un poco la vida, especialmente cuando vives lejos: Visitas y crees que tienes muchísimo tiempo. Pero empiezan las comidas familiares -y en diciembre, son incontables- contactar y quedarse de ver con la gente que uno espera y quiere ver -e inesperadamente, la lista se hace grande con la gente que quiere verte a ti- porque al final, los mejores regalos de la época decembrina en México, no son los suéteres, ni los libros, ni los chocolates… Son los minutos que convives con la gente que más te importa.

Pero bueno. Ya regresamos a este lado del planeta, que yo lo llamo “El congelador del mundo” (y pueden pensar en un sonido de película como de viento que sopla) porque aquí es como estar en el congelador… con la puerta cerrada. ¿Saben a que me refiero? A que, cuando abres la puerta del congelador o del refri se prende una lucecita para que veas lo que hay dentro, pero cuando la cierras… ¡La lucecita se apaga! Así que esta frío y oscuro. Entonces hay que ponerse mucha ropa para salir, un par de camisas, un suéter muy grueso, guantes, gorro, botas de nieve, mallas abajo de los pantalones, y hasta calentadores. A mi me da sueño todo el tiempo y sólo quiero beber cosas calientitas.

Por cierto, ¿Puedes adivinar qué me estoy bebiendo en esa taza que tengo entre las manos?

Mi mamá y yo estamos preparando una colección especial de ropa que usamos en Suecia durante el invierno. Estará diseñada para que puedas ponerme un par de prendas, o muchas a la vez, jeje… y le tomes foto a tu Valentina y nos cuentes por qué elegiste esas prendas. ¿Tal vez harás una excursión al Polo Norte? ¿Tal vez darás un paseo en el muelle congelado? ¿Tal vez sólo quieres meterte a la biblioteca a husmear libros? ¿O tal vez solo quieres estar en casa hibernando como oso? Tú nos contarás.

Mientras tanto, te tenemos un reto: Descarga, imprime y colorea el dibujito que hizo mi mamá de mi bebiendome algo calientito. Sube una foto a instagram con el hashtag #valentinasgarderob y cuéntanos… ¿qué está bebiendo Valentina? 

Saludos y feliz invierno,

Valentina

Advertisements